La segunda decisión más importante en tu vida es con quién te casarás. Pues de esa decisión depende la felicidad del resto de tu vida y la de tu pareja. La primera decisión, lógicamente es el aceptar a Jesús como tu Señor y Salvador. Si la otra parte de la pareja aún no conoce a Jesús y ha tenido un encuentro personal con el Creador mismo, esto es prioritario antes de cualquier otro paso y poner en juego los sentimientos. No seas "neardental", lo correcto es que la otra persona y tú sepáis que todo es por Él y para Él. Ten mente de Reino, no te lo tomes como un juego.
Aparte de eso, imagínate a ti y a la persona que esperas sea tu pareja (o ya lo es) en una balanza. Cada uno en una parte de la misma. Pero esta balanza es muy peculiar, pues mide el carácter, el atractivo físico, la visión de futuro, el llamado, los dones... y por encima de todo, la pasión por servir a Dios. Para que tu pareja sea la idónea, esta balanza tendría que estar prácticamente al mismo nivel. Pues seríais apoyo el uno para el otro. De otro modo, vendrá amargura de espíritu (Gén. 26:34) en lugar de bendición, pues no hicimos caso de la balanza de Dios cuando Él dijo: "No os unáis a yugo desigual" y "De un mismo pozo no puede salir agua dulce y agua amarga o salada". Ante una decisión como ésta... que Dios sea tu consejero. Busca... atentamente.
MODO DE JUGAR: Este jugo es muy sencillo. Tienes que dar click sobre las piezas iguales que veas están unidas (una al lado de la otra). Cuántas más estén unidas, mayor puntuación.