
"LLAMADOS A SER ANTI-CONFORMISTAS"
Naty Dias
Responsable juvenil de la Iglesia LUZ para las NACIONES (Valencia)
“No os conforméis a este mundo, sino transformaos por la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la voluntad de Dios, buena, agradable y perfecta.” - Romanos 12:2
Hace miles de años, podemos ver que el conformismo ya existía en la humanidad. Por eso, Pablo ya nos advertía del peligro que corremos si no asumimos y pasamos por lo que él llama de ‘renovación del entendimiento’, o como también dice en Efesios 4:23 ‘renovaos en el espíritu de vuestra mente’. La cuestión está en que, una vez pasamos a ser hijos Suyos a través de la sangre de Jesús, tenemos acceso a una relación con Él, a través del Espíritu Santo (sólo si quieres, claro…), y si esto lo haces bien, no puedes siquiera conformarte a este mundo, o como dice en 1 Juan 2:15 “No améis al mundo ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él.
Es imposible llegar a conformarte con una vida ‘normalita’, y decir que amas a Dios de verdad. Es imposible por una simple razón, todos sabemos que Él no se mueve en nuestro conformismo, y que no es Él quien nos tiene que servir a nosotros, entonces también sabemos que cuando tenemos nuestros ojos enfocados en Dios, Él tiene la capacidad de todas las mañanas enamorarnos con algo nuevo, algo que en ese día Él creó sólo para ti! Sólo tenemos que fijarnos en Él, y quitarnos nuestros ojos de nosotros mismos.
Pero, la duda es… ¿por qué le solemos echar la culpa a Dios cuando nos encontramos en situaciones que estamos contra la espada y la pared, por culpa de nuestras propias decisiones? ¿Por qué cada vez más vemos las costumbres del “mundo” entrando en nuestras vidas e iglesias? ¿Por qué nos conformamos a amar a Dios de la misma forma que Le hemos amado ayer?
Muchas veces, estamos tan expectantes de “lo que está por venir”, recibimos Promesas de parte del Señor, sabemos lo que dice la Palabra, sabemos que Él tiene un futuro seguro para sus hijos; y muchas veces estamos a la espera de esa Gran Promesa. Nos sentamos en un rinconcito súper híper mega CÓMODO…a la espera de todo eso, esperando que tal y cual suceda, a la espera de que ese “mejor de Dios” que aún no ha venido, venga.
Ahora, ¿de verdad creemos que esto va a pasar sin que hagamos nada? ¿realmente pensamos que veremos un cambio en nuestras iglesias, o incluso, un cambio en nuestras propias vidas sin que movamos ni un dedo? ¿así de egoístas somos? Si estamos esperando, y lo estamos haciendo con esa pasividad, creo que poco conseguiremos… No nos podemos olvidar nunca que somos una sociedad con Él, ahora somos Sus socios y cooperantes del mismo propósito, y esto significa que nosotros le servimos a Él. Él cuenta con nosotros, y quiere que pongamos en práctica los dones que Él nos ha dado, todo esto para verdaderamente ver EL CAMBIO, para ver la historia cambiar en nuestras vidas, familias, amistades, iglesias…Es decir, para ver Su Reino establecido definitivamente, y ver Su buena voluntad, agradable y perfecta!